Por gentileza de Fernando Raimondo, del Archivo Histórico del Racing Club, reproducimos este artículo como homenaje a Tita.
Más allá del paso de los años y de la vida, ella siempre se mantuvo
presente en el corazón de todos. Las madres son así 💙®©
En el día de su centenario, el Archivo
Histórico del club te muestra por qué Tita será por siempre la mamá de Racing.
Tal vez será que un abrazo como el que le dio a Rubén Paz expresa más amor que
mil palabras juntas.
Pero
muchas veces el sentimiento si se puede expresar mediante la palabra. Así
surgió la dedicatoria de puño y letra del gran Federico Sacchi para ella, en la
tapa de un ejemplar de El Gráfico de 1961: "A mi querida amiga Tita, con
mucho afecto".
Y no
importaba el modo de expresar lo que se sentía; lo importante era dejarlo claro.
Así lo hizo otro crack de fina estampa como Juan Carlos Jiménez, que con toda
su delicadeza le dedicó también a ella unas líneas en una foto autografiada:
"A la simpática Tita con todo cariño, quién mucho la aprecia. Cacho
Jiménez. Marzo 1952".
Una leyenda
del arco y de toda la historia académica, Agustín Mario Cejas, le dedicó
también su sentir a Tita, mediante un póster de la Revista Goles que le regaló
con palabras emitidas desde el corazón: "A Tita, que estará en mi
pensamiento en la distancia" .
Cambiaban
los apellidos, pero el mismo sentir se hacía eco en todos. Fue así que el
inmortal Mariscal de la Academia, Roberto Perfumo, también dejó en claro su
sentimiento por quién consideraba su amiga y se lo expresó en una revista El
Gráfico: "Para Tita, con sincero cariño y amor. Perfumo. 23/7/1968".
Y como no
se puede hablar de Racing sin nombrarlo, tampoco puede obviarse un cariño
semejante. Él no se olvida de una persona a la que quiso tanto y se lo hizo
saber muchas veces, seguramente. Pero en este caso, quedó plasmado en el papel.
Juan José Pizzuti, ídolo del club con mayúsculas, le escribió a Tita en una
Revista El Gráfico que le obsequió la siguiente dedicatoria teñida de afecto:
"A mi amiga Tita con gran cariño".
Posando
como una integrante más del plantel de la temporada 90/91 en el Cilindro o
llevando del brazo con la ternura propia de una madre a Néstor Fabbri por una
calle, Tita siempre estaba presente. Así fue hasta el último día de su vida,
así lo es en la actualidad y seguramente así lo será en el futuro, mediante su
recuerdo y su legado, que hoy perduran inalterables a un siglo de su
nacimiento.
¡Y Tita
siempre está!











No hay comentarios:
Publicar un comentario